Antonio Orozco: «Tengo muy mal perdón»
 
Es de Hospitalet, hijo de padres sevillanos. Tiene 30 años y, según él, posee todos los defectos del mundo, tanto como compositor, como cantante y como ser humano. Le gustaría convivir con alguien que tuviera tantos defectos como él y su virtud es intentar corregirlos cada día. «El principio del comienzo» es el título de su tercer disco. Se trata de un hombre comprometido y solidario, así que el 23 de diciembre ofrece un concierto a beneficio de la Fundación Codespa, que recoge a los niños de la calle y, entre otras cosas, les ofrece talleres para ser músicos. No le gustan los toros, pero los respeta.

- ¿De dónde le viene la vena musical?
- No lo sé. Mi madre dice que de pequeño aporreaba la guitarra de mi padre, que era un gran aficionado, pero no era músico.


- ¿Alguna vez le ha tentado la droga?
- A quién no. Pero, gracias a Dios, no he tenido ninguna mala experiencia en mi familia.


- Es un poco extremista, lo digo por su canción titulada «Te esperaré» que dice eso de: «Ser o no ser, querer o no querer», ¿no hay nada en medio?
- El medio es el camino donde transcurre la vida, todos hacemos las cosas para conseguir algo. Las cosas se hacen por amor, y, si fuera el motor del mundo, igual nos iría mejor a todos. Para desenamorarte primero tienes que enamorarte y en ese camino es donde está la vida. Te pasas la vida buscando y yo estoy seguro de que me pasaré la mía intentando encontrar un sonido.


- ¿Y a la mujer de su vida?
- Supongo que debe ser lo mismo.


- Su disco se llama «El principio del comienzo», ¿eso no es una redundancia?
- Sí, pero porque cuando hago un trabajo nuevo tengo la sensación de que empiezo de cero.


- ¿Siempre compone usted?
- Sí, si no tuviera la oportunidad, me dedicaría a otra cosa. Lo mejor que tiene esto es poder decir a través de la música las cosas que no me atrevería a decir de otra forma.


- ¿Qué cosas?
- Te necesito más que nunca... o estoy hecho de pedacitos de ti... o cosas que no se las puedes contar a nadie.


- Y, ¿a quién se supone que se las cuenta?
- La excusa es contártelo a ti mismo y el final es que hay mucha gente que se siente igual. Una guitarra es casi como una relación sentimental, una noche te lo puede dar todo y otra quitártelo.


- ¿A quién le puede decir eso de «estoy hecho de pedacitos de ti»?
- Estamos hechos de pedacitos de nuestros padres pero, cuando tienes una relación con alguien, siempre se te queda algo de esa persona.


- ¿Quién es su confidente?
- Tengo buenos amigos y soy buen amigo de mis amigos, pero muy reservado. Por eso me dedico a escribir.


- ¿Le cuesta expresar sus sentimientos?
- Sí, y me cuesta enfrentarme a la realidad de la vida.


- ¿Es cobarde?
- No, un cobarde no deja un trabajo de programador de informática para echarse a la calle, para no tener sólo la nevera llena, sino también el alma.


- Otra de sus canciones dice que amar no es querer, explíquemelo.
- Puedes querer muchas cosas, pero amar sólo a las personas o a los animales. En las relaciones cortas puedes decir te quiero y puede ser verdad. Para amar, hay que conocer más, y, sobre todo, comprender.


- ¿Es romántico?
- Supongo, pero creo que podría serlo más.


- ¿Tiene algún vicio inconfesable?
- Me encanta que me toquen los pies.


- ¿Qué haría si mañana le nombraran presidente del Gobierno?
- Aprobaría el 0,7 por ciento para el tercer mundo, ayudaría a la promoción de la cultura, a las clases bajas, y me rodearía de ministros y diputados que sean gente auténtica.


- ¿Qué le aburre?
- ¡Los aeropuertos!


- ¿Qué le cuesta perdonar?
- Tengo muy mal perdón, soy rencoroso y no lo puedo evitar.


- ¿Qué sueño le falta por cumplir?
- Tener una familia e hijos. En 20 líneas