En
el año 2000 Antonio se dio a conocer con Un reloj y una vela. Llamaban
la atención su estilo desgarrado y su facilidad para fundir el pop con los
aires flamencos tamizando intensas historias sentimentales. Semilla del
silencio en el 2001 confirmó a un compositor capaz de dar vida a canciones
de la entidad de Devuélveme la vida que popularizó tanto en solitario
como en dúo junto a Malú. Ahora le llega el reconocimiento con su tercer disco El principio del comienzo y su inclusión en los grandes festivales. Ha
marcado todo un pulso al destino.
-Tuviste
que actuar cuando comenzaste hace seis años en la sala Reverendos de Pamplona
ante muy poquitas personas. ¿Qué sientes después de este tiempo en el que
ahora vas a actuar en el día de Navarra ante nueve mil?
-Voy
a hacerlo con toda la humildad del mundo. También siento orgullo por mi evolución
y no sólo por mi sino por todas las personas que trabajan en mi proyecto. Seis
años después no ha cambiado nadie, somos los mismos. Es emocionante que haya
pasado algo así en mi vida y que sea en Navarra. También tuvimos la
posibilidad de estar en los Sanfermines hace un par de años y no sé como
explicar esa emoción. Me faltan las palabras para narrar esas sensaciones, nos
pareció que aquello se caía...
-¿Hasta
cierto punto para ti es como cumplir un sueño?
-Tocar
junto a Carlinhos Brown... Tuve ocasión de compartir con él escenario en
la playa en el festival Son Latinos. Aunque suene a tópico decirlo es la
pura verdad, cumplo un sueño. Es mi sensación, lo que más me gusta, el que
pasen las cosas como yo quería. Y lo hemos conseguido a conciencia, sin ningún
tipo de distorsión musical ni comercial. Hemos tardado seis años, sí, pero
aquí estamos. No me arrepiento de nada. Y el mercado internacional también nos
vamos a hacer presentes a partir de enero. Es un trampolín y tenemos todo el vértigo
del mundo pero es como las cosas pasan. Parece que el mundo se te acaba ahí
mismo porque las cosas pasan a toda velocidad, pero creo que así lo hemos
buscado.
-¿Y
los éxitos de ahora te bastan para curar los sinsabores del pasado?
-Si
supieras con el cariño que recordamos aquel concierto en Reverendos... Porque
siempre hay alguien de la banda que recuerda, ante una situación extraña, como
tocar ante 3500 personas cuando habían comentado que iban a ser 5000, con una
frase como “¿Oye, es que a ti se te ha olvidado ya aquel concierto en
Reverendos?”
-Tu
nuevo disco se titula El principio del comienzo, una frase más que
sugerente para ti es...
-La
redundancia de la industria discográfica y de la propia vida, de los proyectos.
Es como ironizar esas frases que siempre afirman cosas como “con este disco
nos consolidamos. Este es el bueno” La sensación de que es el bueno la tengo
desde el primer disco. Cada vez que termino un disco está claro que no sé
hacerlo mejor. ¿Podría haberlo hecho mejor? No. Invierto todo el tiempo, mis
energías, mis sensaciones, mis necesidades, absolutamente todo. Dicen que el
tercer disco es con el que te consagras, que el segundo es el bueno y el primero
es el lanzamiento. Ya ves. Uno se tiene que olvidar de lo que ha hecho hasta ese
momento porque al publicar es como si se volviera a nacer. Lo anterior es como
si no volviera para nada. Todo es nuevo. Es realmente el principio.
-¿Y
cada concierto es como una nueva reválida?
-Hace
poco alguien me decía que con la experiencia debería llevarlo mejor y tener
menos nervios. ¿Menos nervios? ¡Todo lo contrario! Cada día tengo más
nervios porque también tengo mas responsabilidades. Es miedo escénico y esa
pregunta de “¿Dios mío, qué va a pasar aquí esta noche?” Te haces un
poco supersticioso, aunque para bien.
-¿Ha
cambiado tu enfoque musical de su tercer disco respecto al primero?
-Hemos
intentado provocar el cambio entre este disco y el anterior. En este mundo no
hay nada más divertido que saber que no estás más que sujeto a tu propia voz.
Es como es y no se puede cambiar. Pero lo demás sí se puede cambiar y
evolucionar y aprender cada día y entrar en
el estudio y buscar cosas nuevas. Porque si no estaría buscando de nuevo y
siempre otra igual a Devuélveme la vida y no quiero eso. Y aunque haya
sido una canción muy importante en mi vida espero que no haya sido la más
importante. Hay que seguir buscando.
-¿Ha
pensado en hacer algo especial en el concierto del Día de Navarra teniendo en
cuenta que va a compartir un cartel tan importante?
-Quiero
que sea intenso y emotivo. Hay que buscar la forma de conseguirlo siempre con el
máximo respeto a los otros artistas que comparten escenario. Espero que
acertemos todos para que la gente de Navarra se lo pase realmente bien que es lo
que se merece.