Texto: La Verdad Digital / Murcia
21/10/2004

–¿Qué es el éxito?
– Vértigo. Lo malo es que el éxito no se disfruta mucho... todo el día de aquí para allá, de concierto en concierto. No tengo mucho tiempo de pensar en el éxito. Vivo con una sensación de que el mundo se va a acabar... ayer.

– ¿Qué le pide a la vida?
– Me parece un poco egoísta pedirle algo más. De una forma u otra tengo la impresión de haber logrado muchos de mis sueños... pero me quedan muchos otros por lograr. Me gusta seguir aprendiendo todos los días.

– ¿Es un hombre ambicioso?

– Sí, desgraciadamente. Desde el punto de vista artístico la ambición siempre me ha perdido.

– No será tan grave.
– No, bueno, siempre me hace buscas nuevos horizontes, nuevas metas. Los atajos no son buenos; me vuelvo a encontrar.

– ¿Qué le hace feliz?
– Mi familia. Supongo que el ser humano añora eso que no tiene junto a él y en estos seis años he perdido un poco de ese contacto cotidiano con los míos.

– El principio del comienzo es su último disco. ¿En el mundo de la música hay que estar demostrando continuamente lo que uno vale?
– Si. Es el mejor consejo que me han dado: todos los discos son una forma de comenzar y da igual lo que hayas hecho antes. No hay un trabajo con el que te consolidas. Cada disco es un reto y una aventura. Esa, desde luego, es la sensación que yo tengo.

– Entre el rock y las baladas, ¿dónde se siente más cómodo?
– No puede haber una cosa sin la otra. Son complementarias. Creo que la gente que viene a escucharme busca esos altibajos de ritmo... la vida es muy compleja y necesita dosis de todo.

– Por cierto, ¿dónde está su lugar en el mundo?
– Puede sonar a tópico, pero yo me siento un ciudadano del mundo. Me gustaría pensar en un futuro en mi casa, con mi familia, hijos; lo normal; o no. ¿Quién sabe qué es lo normal?

– Pertenece a un grupo de artistas que ha surgido al margen de OT; ¿una dura competencia?

– En este país la música nunca ha tenido ni un apoyo espectacular ni grandes privilegios. Ser músico es tener mucho tesón. Carretera y manta... mucha carretera y mucha manta. Así ha sido siempre y así sigue siendo. Muchos kilómetros y muchos escenarios. Cuando lo de OT, tuve que bajar el caché casi por los suelos; era la única forma de seguir trabajando.

– ¿Qué es un escenario para Antonio Orozco?
– Un orgasmo.

– Pues lleva más de medio centenar de conciertos desde que comenzó su gira en junio.
– Ya, agotador.

– ¿Dónde busca la inspiración para sus canciones?
– Hay muchas ideas que rondan mi cabeza. Busco las palabras que mejor se adecuan a ellas. Son cosas que igual no podría decir en una conversación. Ser músico es comunicar, eso no hay que olvidarlo.

– Bruce Springsteen, REM... cantan contra Bush, ¿qué le parece ?

– Brutal. Se puede demostrar que con la música se consiguen muchas más cosas que con las bombas.

– ¿Es optimista?
– Si Bush sigue gobernando, dará igual ser optimista que pesimista